La PIZARRA ha sido utilizada para la protección del hombre frente a los elementos desde el principio de los tiempos como material de construcción para cubiertas y muros. Así, a lo largo de los siglos, ha pasado a ser un componente arquitectónico fundamental, empleándose tradicionalmente para cubiertas, mampostería y enlosados, actualmente se utiliza también para solados, recubrimientos y ornamentación tanto interior como exterior.